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Este virus, causante de la Fiebre del Nilo, es transmitido fundamentalmente por los mosquitos comunes del género Culex, presentes en zonas de marismas

El precoz momento del año en el que ha sido detectado este primer caso hace prever una intensidad mucho mayor, tanto en el número de afectados como en la gravedad de los mismos, con respecto al brote del pasado año que registró siete personas fallecidas y 77 casos de meningoencefalitis en toda España.

Que es la Fiebre del Nilo Occidental

La Fiebre del Nilo Occidental es una enfermedad emergente en Europa, que se origina a través de la infección por el virus del mismo nombre contraída habitualmente por aves -generalmente provenientes de África y que suelen ser sus reservorios habituales- y transmitida a los humanos a través de la picadura de los mosquitos Culex pipiens y Culex perexiguus. Mosquitos que, al contrario que otras especies de su mismo género, se ubican en el medio natural, decantándose por zonas de aguas acumuladas -como las de marismas-, donde desarrollan su proceso larvario.

La mayor parte de las infecciones de 2020 se produjeron en el mes de agosto. Cuando el caldo de cultivo es más propicio debido a que las temperaturas son más altas y el ciclo reproductivo de este insecto ha avanzado, por lo que la cantidad de mosquitos es mayor.

Por ello, resulta sorprendente la precocidad de este primer caso detectado en el mes de junio, que ha hecho saltar todas las alarmas de los expertos ante la previsión de un posible brote mucho más violento que el del año anterior.

Recomendaciones

A nivel individual, se ofrecen una serie de recomendaciones a los ciudadanos para evitar exponerse a este tipo de mosquitos, cuya presencia en las zonas mencionadas suele ser generalmente tanto a primera hora de la mañana como a última hora de la tarde.

Desde SADI creemos que , lo mejor es adoptar medidas de prevención, tales como evitar los paseos al amanecer o atardecer por las zonas de reproducción, colocar mosquiteras en ventanas y puertas, procurar dejar la luz apagada, conectar sistemas repelentes dentro de los domicilios, evitar las zonas de vegetación, no salir en las horas de máxima actividad de estos insectos (amanecer y atardecer) y, si lo hacemos, utilizar repelentes, evitar

los perfumes intensos, vestir prendas largas y de tonos claros mejor que oscuros, y evitar zonas de vegetación.

Es urgente que se tomen las medidas de control necesarias de forma inmediata, si no queremos lamentar más adelante las consecuencias de no haber reaccionado a tiempo.

Para ello, es fundamental la coordinación entre las Administraciones Públicas, el sector de la gestión de plagas y la sociedad. Este primer caso de Fiebre del Nilo Occidental en un momento tan temprano del año tiene que servir para ponernos en alerta y extremar las precauciones ante la proliferación de mosquitos del género Culex, vectores transmisores de esta enfermedad, sobre todo en las zonas de humedales y marismas con presencia de aves.

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